Sector público

IA soberana: en su infraestructura, bajo jurisdicción peruana.

Inteligencia artificial desplegada dentro de la entidad. Los datos de los ciudadanos, los expedientes y los pesos del modelo se quedan donde la entidad decide — sin transferencias a jurisdicciones extranjeras y sin depender de la política de un proveedor que cambia sin aviso.

Qué significa, y qué no

Lo honesto es llamarlo soberanía operativa.

Nadie en el Perú fabrica hoy los chips ni entrena desde cero los modelos de frontera. Un proveedor que le ofrezca “soberanía total” le está vendiendo una palabra: el silicio es extranjero y los modelos abiertos también nacen fuera.

Lo que sí se controla —y es lo que importa para una entidad— es dónde viven los datos, quién opera el sistema y bajo qué ley se litiga si algo sale mal. Eso es soberanía operativa, es verificable, y es exactamente lo que se puede exigir por contrato.

Lo que sí puede exigir

  • Que la inferencia corra en servidores dentro del país, en infraestructura de la entidad.
  • Que los pesos del modelo sean descargables y respaldables por la entidad.
  • Que ningún dato de contexto, prompt o respuesta salga del perímetro.
  • Que al terminar el contrato la entidad se quede con el modelo, los índices y los registros.
  • Que exista bitácora auditable de accesos y cambios, revisable sin pedir permiso.

Lo que nadie le puede prometer

  • Chips nacionales: el hardware de cómputo es importado, aquí y en casi todo el mundo.
  • Modelos entrenados en el Perú desde cero: los modelos abiertos se entrenan fuera y se adaptan aquí.
  • Independencia absoluta de la cadena de suministro global.
  • Que el on-premise sea siempre más barato: con volumen bajo, no lo es.

Lo que no le vamos a decir

Ninguna norma peruana obliga hoy a una entidad a procesar su IA on-premise.

Lo decimos nosotros, que vendemos precisamente eso. Si un proveedor sostiene que la ley le exige a su entidad desplegar la IA dentro de casa, pídale el artículo. El marco peruano —la Ley 31814 de promoción del uso de la inteligencia artificial y su reglamento, junto con la Ley 29733 de protección de datos personales— fija principios, obligaciones de tratamiento y responsabilidades; no impone una arquitectura.

La razón para desplegar dentro de la entidad no es una prohibición: es que el cumplimiento se vuelve mucho más simple de demostrar. Menos transferencias que justificar, menos terceros en la cadena, una sola jurisdicción que explicar ante el órgano de control. Ese argumento se sostiene solo, sin necesidad de inventar una obligación legal.

Dónde aporta

Cuatro frentes donde una entidad gana tiempo real.

Gestión documental y expedientes

Búsqueda y respuesta sobre normativa, expedientes, informes técnicos y archivo histórico. La IA lee lo que la entidad ya tiene, sin que ese acervo salga de su red.

Atención al ciudadano

Asistentes que responden consultas frecuentes sobre trámites y requisitos, con las fuentes de la propia entidad. Multicanal: web, WhatsApp, telefonía.

Análisis normativo y de cumplimiento

Contraste de procedimientos contra la norma vigente, detección de vacíos y apoyo a la elaboración de informes. El criterio sigue siendo del funcionario; la IA hace el trabajo de lectura.

Operación en entornos restringidos

Despliegues sin conexión permanente a internet, para sedes o instalaciones donde la conectividad no está garantizada o no es admisible.

Para quien redacta las bases

Cómo especificarlo en un TDR sin dejar puertas abiertas.

El problema habitual de un término de referencia de IA no es que pida poco, sino que pide adjetivos. “Solución segura” y “datos protegidos” los firma cualquiera. Estas cláusulas piden hechos verificables, y sirven aunque la entidad termine contratando a otro.

Ubicación del procesamiento

El postor deberá indicar el país donde se ejecuta la inferencia y la ubicación física de los servidores, así como la jurisdicción aplicable en caso de controversia.

Custodia del modelo y de los datos

El postor deberá acreditar que los pesos del modelo quedan bajo control de la entidad, con capacidad de respaldo, y presentar el mapa completo de flujos de datos, incluyendo telemetría y soporte.

Reversibilidad y salida

El postor deberá especificar qué activos quedan en poder de la entidad al término del contrato: pesos, índices vectoriales, embeddings, registros y prompts del sistema.

Operación y trazabilidad

El postor deberá identificar a las personas con acceso administrativo, el SLA con su penalidad, el procedimiento de actualización de modelos y el registro auditable de accesos y cambios, accesible por la entidad sin intermediación del proveedor.

Licenciamiento de los modelos

El postor deberá declarar la licencia de cada modelo empleado y sus restricciones de uso. Nota: modelos como Llama, Qwen o Gemma son de pesos abiertos (open-weight), no de código abierto según la definición de la Open Source Initiative.

Las doce preguntas completas están publicadas. El Test de Control de IA es un instrumento abierto: tres preguntas, doce verificables y un semáforo para evaluar cualquier propuesta —incluida la nuestra— en una página. Úselo con todos los postores.

Quiénes somos en esta mesa

Nueve años en operaciones donde no se puede fallar.

ID4 opera desde 2016 en minería, cemento y manufactura peruanas: entornos con turnos, auditorías y consecuencias físicas cuando un sistema se cae. Esa es nuestra credencial — no vamos a decirle que tenemos una cartera de entidades públicas que aún no tenemos. Si busca ese antecedente, pregúntelo y le responderemos con precisión.

En despliegues que requieren hardware, trabajamos con partners de infraestructura: ellos ponen el equipamiento y nosotros la capa de inteligencia y su operación. Lo decimos por adelantado porque es parte de la respuesta a la pregunta 3 del test — quién opera, y con qué compromisos.

Jurisdicción peruana

Empresa peruana, contrato peruano, fuero peruano.

En su infraestructura

Modelos open-weight, desplegados donde la entidad decide.

Criterio verificable

Nos sometemos al mismo test que le proponemos aplicar.

¿Está evaluando IA para su entidad?

Conversemos treinta minutos sobre el caso concreto: qué se puede resolver hoy, qué conviene dejar para después y cuándo la respuesta correcta es no hacerlo todavía. Sin presentación de PowerPoint.